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Cada día son más los ciudadanos conscientes de la importancia de cuidar el planeta, su medio ambiente.

En el mundo, los gobiernos y las personas de todo tipo, profesión o edad, están pensando e ingeniando novedosas propuestas para emitir menos contaminantes al medio ambiente o cómo hacer más eficientes las acciones cotidianas.

Estas son cinco de las más novedosas apuestas gubernamentales y privadas para conservar un planeta limpio.

La primera surge en Holanda. Allí, cerca de 900 ciudadanos tomaron la iniciativa de exigirle a su gobierno tomar acciones para reducir el 25% de emisiones de CO2 en los próximos cinco años.

Fue así como, luego de un fallo del Tribunal de la Haya, el gobierno del país europeo respondió a través de sus Ferrocarriles Nacionales: para final de este año la mitad de los trenes se surtirán de la energía eólica que produce ese país. El 100% de la flota que a diario transporta 1’200.000 pasajeros trabajará con esta energía limpia en el año 2018. Esta misma estrategia se ha implementado en Bélgica.

En segundo lugar tenemos al Reino de Bután. Ubicado en la zona oriental de los Himalayas, desde el año pasado viene en marcha el programa estatal para que todos los vehículos de la capital de esta pequeña nación, Thimphu, sean de tipo eléctrico.

Con una población de 120.000 habitantes, Thimphu es considerada por los expertos como una ciudad de tamaño ideal para este tipo de iniciativas en la que, por ejemplo, la flota de taxis es solo de 3.500 vehículos.

Bután cuenta con una central hidroeléctrica con la que provee la energía para su territorio pero le sobra tanta que la exporta a la India. Con esos ingresos compra cerca de 1.000 barriles diarios de petróleo para mantener en movimiento su flota de automotores.

Sin embargo con esta iniciativa, eliminará esa compra de combustible fósil, eliminando la emisión de CO2 y bajando los costos en el transporte.

“La electricidad es como el aceite para nosotros y es el recurso más abundante”, dijo el primer ministro Tshering Tobgay. “Mi objetivo para Bután es una reducción del 70 por ciento en las importaciones de combustibles fósiles para el año 2020”.

Ya casi un centenar de vehículos eléctricos han llegado a este reino gracias a la suspensión de impuestos en su importación.

Una tercera iniciativa que llama la atención es la que ha surgido de un grupo de arquitectos en Vietnam para edificar una universidad que en cada piso, en cada terraza, esté provista de un frondosa vegetación.

Se trata de Vo Trong Nghia Arquitectos que propone que los edificios de la Universidad FPT en Ho Chi Minh City tengan esa característica de edificio verde que proponen, se repliquen en los demás edificios educativos y públicos del país asiático.

El jardín-universidad tendría un área de 22.500 metros cuadrados y se convertirá en un ícono de edificio verde en Asia.

La cuarta idea está en el puerto alemán de Hamburgo. Allí se tomó la decisión de crear, durante los próximos 20 años, una ‘Red Verde’ para sus peatones y ciclistas.

Pero esta iniciativa es diferente de otras ciudades del mundo que han creado redes para los caminantes y los ciclistas en que no es una red para algunos puntos de la ciudad que requieren soluciones de movilidad, sino para el total del áre urbana de la segunda ciudad de Alemania.

El 40% de Hamburgo está integrado por zonas verdes y esos puntos serán los primeros en conectarse con la red: jardines, parques, plazas, instalaciones deportivas, y los cementerios.

En las últimas seis décadas, la ciudad aumentó en 1,2° su temperatura y uno de los objetivos, además de promover el uso de movilidad no motorizada, es esa reducción de temperatura, muy valiosa para el medio ambiente.

La quinta idea está en la capital inglesa, Londres. Allí está el que es considerado uno de los edificios más sostenibles del mundo, el Crystal.

Creado por la firma Siemens en 2012, el edificio que también es la exhibición de las mejores iniciativas de sostenibilidad en el mundo, pero su máxima característica es que opera en su mayor parte con la energía que él mismo genera.

El edificio tiene 18 metros de altura, 45 de ancho y 88 de largo y dos terceras partes de su superficie está recubierta por paneles solares que le generan el 20% de su energía. Sus emisiones de CO2 son un 65% más bajas que cualquier otra edificación.

Fuente: El Colombiano